Una pequeña ópera prima venezolana busca dar la sorpresa en los Goya

la distancia mas larga

“La distancia más larga” es una pequeña ópera prima, la primera rodada en la Gran Sabana venezolana, con un presupuesto muy reducido, realizada artesanalmente y hecha con “mucho corazón, sangre y fuerza”. Y así Claudia Pinto Emperador ha logrado ser nominada al Goya al mejor filme iberoamericano.

“Estoy muy contenta, es una fantástica noticia. La competencia era bien dura porque el nivel iberoamericano es cada vez más alto y estar ahí es un honor”, explica de forma muy expresiva la realizadora a Efe tras anunciarse la nominación para su película.

Su valor reside, en su opinión, en que es “una película muy cercana, que conecta muy bien con la gente”, un drama con estructura de “road movie”, que habla de unos personajes que están en un momento en el que tienen que tomar decisiones.

“La película es testigo de estas decisiones”, explica Pinto, para quien se trata de una historia de “los caminos que en la vida a veces se bifurcan” y los espectadores son testigos de esa aventura.

Protagonizada por la española Carme Elías como una mujer en la última etapa de su vida, en la película conviven también un niño que toma la primera decisión de su vida y un joven de 25 años que quiere reconducir la suya.

“Es una historia de crecimiento que muestra dos caras de Venezuela, de Latinoamérica en general. La de las ciudades caóticas y violentas con escenarios fantásticos”, como es, en este caso, el de la Gran Sabana de Venezuela, el sexto parque natural más grande del mundo.

El objetivo de la realizadora era que los personajes partieran de una ciudad como Caracas y cuando sus vidas van cambiando, se fueran acercando a la cima de una de esas montañas “donde el tiempo y el espacio se desvanece”.

Una película hecha con un presupuesto bastante limitado pero que se hizo con muchas ganas. Incluso algunas tomas áreas se hicieron con un paramotor -parapente motorizado- construido por los habitantes de la zona en la que se rodó la película.

Trama compleja, coproducción, ópera prima, rodaje en la complejidad de la sabana y con un niño como protagonista. Pero esa era la película que Claudia Pinto quería hacer. “Creo que las dificultades te engrandecen y te hacen sacar fuerzas”, afirma la directora, guionista y productora de la historia.

Una película que confirma el buen momento del cine venezolano.

El año pasado ganó el Goya a la mejor película iberoamericana con “Azul y no tan rosa”, poco después de que “Pelo malo” se hiciera con la Concha de Oro del Festival de San Sebastián.

Y este año, “Libertador” está entre las finalistas al Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

“Es un trabajo de muchos años que se comienza a concretar ahora. Hay un centro de cine que nos apoya muchísimo, estamos asumiendo muchos riesgos y estamos aprendiendo los unos de los otros para acercarnos al público de nuestro país. No es un tema aislado”.

Otra muestra, la nominación al Goya de “La distancia más larga”, que tendrá como oponentes a la uruguaya “Kaplan”, de Álvaro Bechner; la argentina “Relatos salvajes”, de Damián Szifrón, y la cubana “Conducta”, de Ernesto Daranas.

Noticia Global/EFE/Foto Archivo

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