La plaga mortal que se propaga en las cárceles y ya lleva 50 muertes

Carlos Eduardo Duarte, de 19 años, y otro reo aún por identificar fueron las últimas víctimas de una de las peores enfermedades que se ha esparcido como una plaga y ha acabado con la vida de al menos 50 presos recluidos en los diferentes comandos y calabozos policial: la tuberculosis.

 

Esas han sido las últimas dos víctimas reportadas por las autoridades policiales. Ambos, tanto Duarte como el otro reo sin identificar, murieron en uno de los pabellones del Centro de Arrestos y Detenciones Preventivas de Cabimas, conocido como el retén de Cabimas, donde al menos un 12 por ciento de la población total, que sobrepasa los mil 400 internos, padece de esta terrible enfermedad.

 

Estas muertes han causado alarmas entre la población privada de libertad y familiares, donde hasta ahora se ha cobrado la vida de al menos 50 personas en lo que va de año, sin que se tomaran los correctivos necesarios para evitar la propagación de la misma.

 

Semanalmente el Eje de Homicidios Cuerrpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas(Cicpc) inicia casos de averiguaciones muertes a causa de esta terrible enfermedad, y en lo que va de mes, ya se contabilizan unas 12 personas muertas, la mayoría de ellas estaban recluidas en el retén de Cabimas, otras en algunos comandos del Cpbez, y otras en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana.

 

Algunas de las personas que fallecieron por estos casos fueron Toribio Antonio Calero Rangel, de 69 años, encontrado sin vida el 09 de julio en una de las celdas del pabellón A del retén de Cabimas; Luis Morán y Carlos Eduardo González González, este último de 24 años, murieron en la Emergencia del Hospital Universitario de Maracaibo, tras ser trasladados desde los calabozos del comando de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) de San Francisco

 

No hay medicamentos

 

Deprimente, insalubre y alarmante. Así definen la situación los familiares de los afectados y los reos que conviven con ellos. A pesar del aislamiento, el hacinamiento en todos los calabozos y comandos policiales, no ha impedido la propagación de esta terrible enfermedad.

 

La tuberculosis puede ser tratada con medicamentos. Los afectados deben recibir su tratamiento y cumplirlo al pie de la letra, el problema es que no se lleva a cabo ese procedimiento. Familiares de los afectados han denunciado en reiteradas ocasiones el incumplimiento, por parte del gobierno, del tratamiento para los tuberculosos, y nunca han obtenido respuestas.

 

A pesar que el sistema de salud en la región ha realizado varias jornadas en beneficio de los detenidos en algunos comandos y retenes en la entidad, la problemática es persistente, pues los medicamentos entregados no dan abasto para cubrir el tratamiento.

 

Los internos son atendidos cuando ya sus cuerpos no dan más, cuando sus defensas están bajas, cuando están en el lumbral de la muerte. En la mayoría de los casos son trasladados a centros asistenciales, en otros casos, mueren dentro de las celdas y sus cuerpos pueden pasar hasta horas sin ser levantados.

 

Fuente: La Verdad

Martin Flores

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta de Maracaibo, estado Zulia. Es autor de varias obras Literarias, como haber realizado diversos Documentales y videos institucionales, así como haber trabajado en diversos medios tanto impresos como digitales.

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