Guerra asimétrica Venezuela/EE. UU: Su sinrazón.

En Venezuela existe presencia iraní, de células de Hezbolláh, de cubanos y rusos. Las pruebas la dió la invasión a Irak que demostró a Washington el riesgo para la región.
El presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, dijo que la explosión migratoria de venezolanos, “es un problema de la región”, se acompaña de flagelos como “crimen organizado, militarismo, paramilitarismo, tráfico de drogas, incluso el tema del terrorismo”. A juicio del presidente del Poder Legislativo, “Venezuela hoy es el foco de inestabilidad y degradación social, que puede ser una enfermedad contagiosa en toda América Latina”..

genocidios islámicos

Además del terrorismo, hay acusaciones de narcotráfico en el país, que llegaron al ápice cuando el gobierno estadounidense impuso sanciones contra el vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami por su presunta participación en el tráfico de estupefacientes y lavado de dinero.
Asimismo, dos sobrinos de la pareja presidencial de Miraflores permanecen encarcelados en Nueva York, condenados por narcotráfico.
Por otra parte, más de 20 venezolanos han sido sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La lista incluye a funcionarios y exfuncionarios, incluyendo al propio Nicolás Maduro, por causas de drogas, relaciones con las FARC, violación de derechos humanos y, más recientemente, “por la organización y apoyo en la Asamblea Nacional Constituyente (ANC)” que socava la democracia, a decir de la administración Trump.
Venezuela, aliado natural de Estados Unidos por su ubicación geográfica, se  acercó a regímenes autoritarios y enfrentados con “los gringos”, como Cuba, Rusia, Irán y China.
En 2015, el entonces presidente norteamericano Barack Obama firmó un decreto que cataloga al país como una “amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y política exterior estadounidenses”. El documento fue ratificado antes de entregar el poder a su sucesor en enero de 2017.
Nicolás Maduro está recurriendo a su aliado Rusia en busca de dinero y créditos, que necesita para sobrevivir, ofreciéndole activos petroleros a cambio. Así, “Moscú está utilizando su posición como prestamista de último recurso para ganar más control sobre las reservas de crudo del país OPEP, las más grandes del planeta”.
Venezuela  adquirió 53 helicópteros y 24 aviones Sukhoi 30 –uno se estrelló en septiembre de 2015–, además de 100.000 fusiles Kalashnikov, por un valor de casi 4.000 millones de dólares, en medio de una estrecha cooperación militar que contempla la futura realización de maniobras navales conjuntas en el Caribe”.
También  adquirió 24 aviones de combate chinos K-8. El primer lote de 18 llegó en 2010, y en 2016 arribaron otros nueve comprados en 2013. Las aeronaves sustituyeron a los VF-5 de fabricación norteamericana. La Fuerza Aérea, además, aún opera los viejos F-16 adquiridos en 1983 a Estados Unidos, de los cuales restan 21,  apenas 12 de estos aparatos permanecían operativos en la Base Aérea Libertador, en Palo Negro, estado Aragua, luego de que la nación del fabricante prohibiera la venta de repuestos a Caracas en 2009.
Tiene también la FAN 200 equipos de  9K338 Igla-S, que son unas baterías antiaéreas personales, también conocidas como “Manpads SA-24”, adquiridos en la misma operación de 2008 junto a 2 mil misiles correspondientes, aunque la agencia Reuters en un informe militar confidencial del Ejército que confirma la existencia de 5 mil misiles para esos sistemas “muy populares entre grupos insurgentes alrededor del mundo por su portabilidad, efectividad y relativa facilidad de operación”.

Peñeros contra destructores


En el estado Zulia se mostraron baterías de misiles antiaéreos, y el gobernador Francisco Arias Cárdenas ataviado con uniforme de campaña incluyó a pescadores para “defender” las costas.

Venezuela alardea de sus 173 tanques, 98 aeronaves, 293 helicópteros y 2 submarinos, no nucleares. Son los datos del ISS Military Balance de ese año, citados por un informe de la firma Torino Capital.

“El imperio” norteamericano tiene un poder de fuego  incomparable. Ya en 2015, Estados Unidos tenía 8.850 tanques de guerra, 3.680 aeronaves militares, 1.830 helicópteros de ataque y 72 submarinos nucleares.

Portaviones de EE UU


Donald Trump anunció el viernes 11 de agosto que Estados Unidos no descarta una opción militar, “si fuese necesario”, para restaurar la democracia y el orden en Venezuela.
El periodista Javier Ignacio Mayorca cree que, de activarse en realidad, la maniobra sería sencilla, quirúrgica incluso. “Lo primero que ocurre normalmente es un ataque aéreo para anular o neutralizar sistemas de radar, comunicación y de respuesta a ese ataque aéreo.
También una posible entrada de tropas anfibias. Hay un sistema misilístico, puede ser también un ataque con drones o aviones no tripulados (para desactivarlo).
La tecnología la tienen”. Además, sería rápida. Ni semanas, ni meses. En el supuesto de que Estados Unidos decida intervenir con tropas en Venezuela bastarían 72 horas para hacerse del control del territorio, según dijo el experto en seguridad nacional de EEUU Eric Vergara, en el programa Dígalo Aquí transmitido por El Venezolano TV, en Florida.

Martin Flores

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta de Maracaibo, estado Zulia. Es autor de varias obras Literarias, como haber realizado diversos Documentales y videos institucionales, así como haber trabajado en diversos medios tanto impresos como digitales.

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