En el más reciente video del banco, el artista Tarrus Riley usa su voz gutural para elogiar la inflación baja, estable y predecible, algo que compara con lo que la línea de bajo es para el reggae. “Deja que la línea de bajo entre y relájate, que la música reggae gobierne el país”, canta Riley.

Este y otros videos producidos por Bank of Jamaica se han hecho virales, con cientos de miles de reproducciones en todo el mundo.

“La idea es comunicarse de la mejor manera posible, y en Jamaica, nada ayuda a la comunicación más que la música“, dijo el ministro de finanzas y servicio público Nigel Clarke en una entrevista en su oficina con vista al puerto de Kingston. “La música ayuda a la defensa, y lo mismo es cierto para la compleja política monetaria”.

“En el contexto de la historia de Jamaica, los superlativos son apropiados“, dijo Clarke. “Es, a mi parecer, un logro notable del pueblo jamaiquino”.

Sin embargo, los frutos de la recuperación parecen llegar con lentitud a muchos jamaiquinos y mucha gente tiene sus dudas. Así que Bank of Jamaica decidió usar el reggae para diseminar el mensaje del gobierno de que el país está viviendo un giro económico.

La doctora Sonjah Stanley Niaah, directora del Instituto de Estudios Caribeños de la University of the West Indies, dijo que la música es una manera natural de llegarle a los jamaiquinos.

“Es obvio usar la cultura para educar y al mismo tiempo entretener… En este caso estamos hablando de un contexto en el que la música está conectada con el ADN de la gente“, dijo Niaah.

Damien King, un profesor en la University of the West Indies y director ejecutivo del Caribbean Policy Research Institute, dijo que “esto es, a estas alturas, potencialmente la mejor historia que se haya contado”.

Miembros de la banda femenina ADAHEZ fotografiadas en las escalinatas del Bank of Jamaica (AP Photo/Collin Reid)

Miembros de la banda femenina ADAHEZ fotografiadas en las escalinatas del Bank of Jamaica (AP Photo/Collin Reid)

Según King, Jamaica tenía una de las peores economías del mundo. Estaba plagada de una productividad baja, un estancamiento de largo plazo y una deuda incapacitante. Ahora el gobierno ha volcado la economía drásticamente, dijo, pero todavía hay que convencer a la gente de que vale la pena soportar un poco de dolor para lograr el crecimiento general de la economía.

Uno de los pilares de la recuperación ha sido apartarse de la tasa de cambio como principal herramienta para la política monetaria hacia una meta de inflación de entre 4% y 6%, dijo Clarke.

Anteriormente, el banco central se enfocó en hacer ajustes a la tasa de cambio para mantener los precios de los productos y servicios ni muy bajos ni muy altos, pero eso resultó en oscilaciones que les dificultaban a los negocios planificar. El banco ahora toma decisiones monetarias con base en la inflación, buscando un incremento de precios moderado pero constante. La actual tasa de 2% se mantiene por debajo del objetivo, y el banco dice que eso es señal de debilidad económica.

Una inflación estable y predecible ayuda a la gente a planificar y hacer sus presupuestos, dijo Peter Blair Henry, decano emérito de la Facultad de Negocios Leonard N. Stern de la Universidad de Nueva York, nacido en Jamaica.

“Esto afecta a la mujer del mercado que trata de vender frutas y verduras, y si el precio del combustible sube, ella quiere saber cuánto. Si sube demasiado rápido, le costará más traer frutas y verduras al mercado”, explicó.

Aunque las cosas han mejorado, queda mucho trabajo por hacer.

Mark Golding, un miembro opositor del Parlamento y crítico financiero, dice que aunque el repunte económico de Jamaica es innegable, hay áreas que deben mejorar: “Es un giro muy significativo, pero los niveles de crecimiento no están donde nos gustaría verlos”.

Los ex presidentes del Bank of Jamaica (AP Photo/Collin Reid)

Los ex presidentes del Bank of Jamaica (AP Photo/Collin Reid)

El economista jamaiquino Dennis Jones dijo que existen obstáculos que deben retirarse para poder lograr los objetivos. “Todavía parece que estamos languideciendo en el rango del 1 al 2%, y esa no es una tasa que vaya a hacer mucho por nosotros en adelante como sociedad”, señaló, y citó la delincuencia y una infraestructura envejecida como barreras.

En las comunidades pobres se siente escepticismo sobre la recuperación.

“Me doy cuenta de que a veces esas cosas son superficiales”, dijo Luke-George Cooke, un trabajador en el barrio capitalino de Trench Town. “Una mujer no debería apuñalar a otra mujer por una pestaña de 2 dólares. Y en el centro de Kingston se ve más y más gente en aprietos. No veo que en los barrios desfavorecidos la gente esté renovando sus casas”.

 

Fuente: Kate Chappell para Associated Press