* * Jesús Villareal: “Mi obra es más introspectiva” – Noticia Global

Jesús Villareal: “Mi obra es más introspectiva”

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El arte zuliano cuenta, desde hace veinte años, con un excepcional embajador en los Estados Unidos, donde el nombre de Jesús Villarreal y su propuesta estética constituye una novedad insoslayable. Desde “aeropuertos, andenes, buses, cafés y sueños”, respondió:

—¿Podría contarnos la historia de esta nueva experiencia expositiva? Hable de su proyección internacional.

—El año pasado estuve en varias ferias de arte internacionales, tales como la de Palm Beach; Boca Ratón y Naples, con Racso Gallery. En Marzo 2018 inauguré en dicha galería una muestra individual, en Filadelfia. Ahora estaré en Red Dot, del cinco al nueve de Diciembre, con la galería Diego Victoria Fine Art.

Estoy muy entusiasmado porque tenemos nuevos proyectos y cuento con un gran equipo de profesionales y galeristas versados en su materia, que marcan una gran diferencia, tales como: Elías Sultán, de Sultan Delon Fine Art; Diego Victoria Fine Art; Oscar Villamil, de Racso Gallery y Totica Superlano Art. Además estamos preparando otras propuestas a nivel nacional e internacional de las cuales, más adelante, te mantendré al tanto con la ayuda del Eterno.

—¿Cuánta distancia hay entre aquel taller de la carretera Unión, en Valle Frío, y este momento que transcurre entre Florida y el mundo? ¿Qué ha cambiado y evolucionado? 

—Existe una distancia trazada para crear un puente de 20 años entre mi taller de Valle Frío y mi taller en Country Walk en Miami, donde radico hoy. Dicho puente fue construido desde el penthouse del edificio “palomar” mediante pinceladas musicales que crearon, día a día, el puente de los sueños despiertos. En estos momentos quiero que sepas que estamos construyendo la segunda fase o extensión de este “puente de los sueños despiertos” para compartir con el mundo y con todo aquel que quiera caminar sobre él. Pienso que mi obra ha evolucionado porque hoy día está mas cargada de pigmentos invisibles que alimentan mis telas y mi alma, pigmentos o material que ayudan sustancialmente al crecimiento de mi trabajo; mi obra hoy es mas introspectiva.

—¿En qué etapa se encuentran sus indagaciones estéticas sobre el término Sinestesia? ¿Cuán cerca están esos extremos entre arte y espíritu, que compendian su obra? 

—Sinestesia se encuentra en una etapa de desarrollo, donde los elementos o herramientas tales como la pintura, la literatura, la música, el espíritu, la danza, el teatro y el alma, en complicidad mutua, parecen tramar acordes tonales mas allá de los hemisferios izquierdo y derecho de la mente y entrar en consonancia con el hemisferio de la creación.

Creo que es una búsqueda insaciable porque cada acto sinestésico demanda un nuevo comienzo, algo así como el sol que nace todos los días, “la casa del sol naciente”… desde “la tierra del sol amada”…

No conozco antagonismo entre arte y espíritu, porque el espíritu y el arte, como la estrella y el mar, se conocieron un día y se enamoraron y rogaron al Hacedor que los juntara en un amor eterno. Fue entonces cuando ella, la estrella, descendió de su brillante altura porque anhelaba el abrazo eterno de su amado desde ahora y para siempre; y así dejó de brillar para ser rodeada por las corrientes eternas de los fuertes brazos del mar y convertirse en la hermosa y amada estrella de mar.

—¿Cómo expondría los términos de su pintura en cuanto a técnica y temática? ¿Qué colores, texturas, formatos y criterios pictóricos comprenden su obra? 

—En mi trabajo empleo técnica mixta: acrílico, oleo, tintas, texturas inspirado en la técnica de los grandes maestros del siglo diecisiete; donde la textura, el raspado, el azar, la luz y las capas sobre capas forman parte de un juego de valores y colores que parecen retozar, sueltos y sin vacuna.

Mi discurso pictórico yo mismo no lo puedo describir, lo único que sé y te lo puedo decir, es que es algo así como una bailarina de ballet que mientras danza al compás de la  música de Ennio Morricone, su cuerpo salta y se conecta también con el silbido de los arboles; con el canto del silencio; con la cantata en Do mayor de las olas del ancho mar; con el sonido de las castañuelas andaluzas de los colores cálidos; y el canto tehéle (celeste) de los cielos enamorados. Mi plataforma pictórica es toda la creación visible e invisible, y por ende carente y divorciada de toda especulación retórica de la palabra religión.

—¿Hasta dónde ha llegado esa proactiva fusión de fuentes conceptuales que le atañen?… ¿Cómo deriva la mezcla entre poesía, literatura, música, danza, teatro, intereses civiles, etcétera, latentes en su trabajo? 

—Como hacedor de arte no pretendo influenciar a nadie, pero si compartir con todos lo que me fue dado por Alguien Mayor que yo. Como el árbol que da sombra, fruto, ambiente refrescante, a todos, sin mirar su estatus ni como luce su apariencia, de la misma manera, mi obra sinestésica conjuga varias disciplinas donde los lenguajes diversos entran en un estado metafórico propio de los discursos con voces altisonantes.

—¿Ese autoexilio alienta algún tipo de nostalgia en su quehacer? ¿Cómo lo resuelve…? 

—Pintar, pintar y pintar es la mejor manera de resolver la nostalgia que parece recordarme que la tierra del sol amada es parte de mi equipaje y que no puedo, ni debo olvidar. Hoy Venezuela, como el águila cuando envejece y se debilita, busca una cueva en la montaña mas alta y comienza a arrancarse una a una cada pluma, causándose un terrible dolor en todo su cuerpo desplumado y ensangrentado. Luego busca la piedra mas dura para golpear y golpear su pico hasta arrancarlo, y al cabo de un tiempo, un nuevo plumaje mas fuerte y hermoso empieza a crecer emergiendo desde las profundidades de la nada de su cuerpo herido; y un nuevo pico mas robustecido que el viejo crece capaz de destruir las rocas mas endurecidas de la altivez… Entonces es cuando una pincelada se vuelve vals y comienza a danzar con las letras; el teatro con el gesto; la música con el viento y el alma con la llanera…

—¿Cuál es la apreciación que tiene de su país desde la distancia?… ¿Qué rol deberían desempeñar los creadores en tales circunstancias? Ese éxodo de sus compatriotas, cómo lo reflexiona, es la política parte sustancial del trabajo de un artista? 

—Creo que la respuesta anterior describe la visión de mi país, desde la distancia como tu dices. Considero que los hacedores de arte son como el que tiene la lámpara, la vela o la linterna cuando se va la luz…todos lo siguen! Luz que viene de lo Alto y se le entrega a alguien muy pequeño para alumbrar el camino. Estoy convencido que aquellos que hacen lo malo no sólo dañan a los demás sino a si mismos irreversiblemente. Cuando usas tus obras para ir contra ellos, en tu discurso artístico, terminas exacerbándolos y dándoles la promoción que no merecen, de esta manera entrarás a su terreno de maldad donde te zarandearán, para luego destruirte; porque ellos son expertos hacedores de maldad, terreno donde sólo ellos saben hacerlo mejor que tu.

Considero que un hacedor de arte debe recordar, mas allá de creer o no creer, que el don o los dones que tiene le fueron dados de lo Alto, por lo tanto en sus manos está el arma mas poderosa que ni la mas alta tecnología de guerra puede superar; así que desde tu posición de constructor de arte, haz lo que tengas que hacer con el recurso que tengas a mano, haz lo mejor de ti y verás como transformas la ignominiosa oscuridad irreverente en una luz incandescente, donde la oscuridad tendrá que marcharse acompañada de toda su maldad. Recuerda esto, el cerdo aunque lo bañes y lo perfumas, correrá una y otra vez a revolcarse en el fango, así sucede cuando usas el arte y lo degradas a un triste episodio político donde la iniquidad de ellos será compartida contigo, haciéndote arte y parte de su vulgo vulgaris.

—¿Podría ampliar detalles en torno a la asunción de su nombre, Yehoshua, en términos de la intensa comunión que parece invocar en cada uno de sus cuadros? 

—Pregunta difícil y personal…pero creo que es mi deber ético hacerlo publico ya que mi trabajo así lo demanda. Mi nuevo nombre en hebreo es Yehoshua y en español Josué, el personaje que asumió el mando después de Moshe o Moisés para dirigir al pueblo de Israel y hacerlo entrar a la tierra prometida… Ahora bien, ¿por qué cambié mi nombre? Muy simple, hace aproximadamente siete años tomé la decisión de hacer la conversión al judaísmo y cuando esto acontece el nombre es cambiado, como es mi caso, bien sea por un rabino o a elección del converso. Algo así como un vuelvan caras a mis raíces judías.

Sinestesias
laureadas

2008 “El Venezolano”.
2002 Trofeo “Remo Bríndisi” Roma.
2000 Primera Bienal Internacional de Acuarela.
1996 “Herencia Hispana en
América 96”.
1996 Medalla Armando Reverón.
1988 “Gran Premio Ciudad de Maracaibo”.

—¿Piensa que el arte de la pintura ya superó la aventura informalista, de las tentaciones subvertidas de los Duchamp y los performistas, para retomar el camino de sus fuentes naturales? ¿Cómo enfoca ese asunto de la contemporaneidad en el arte? 

—Las tendencias no son sentencias que pretenden condenar o silenciar el “arte regio”, uno no cancela al otro sino todo lo contrario, se alimentan y retro-alimentan del quehacer artístico latente en el episodio o escenario histórico y temporal del que le toca ser arte y parte de este ciber-siglo 21. El arte no se hace competitivo en su esencia ya que el arte es uno, es singular como el Singular que es uno, como el árbol que tiene muchas ramificaciones y estas crecen en diversas direcciones y tamaño sin dejar de ser parte de este árbol de vida…

—¿La familia evidencia un factor clave dentro de su proceso humano y artístico? Podría exponer un comentario acerca de esa influencia. 

—Por supuesto, un día al Eterno le plació darme como regalo de vida a mi familia, como un hermoso equipaje que me acompaña a todas partes. Doy gracias al Eterno por su bondad, por darme un esposa virtuosa (Yeli), que por cierto estamos a punto de cumplir 42 años de casados. Le doy gracias por mis 4 hijos; Wendy, Karina, Yelisabel y Jesús Emmanuel y por todos mis nietos. Cuando la gasolina de la vida tiene tendencia a dejar el tanque vacío, voy a la estación de servicio que tiene una gran variedad de combustible que rebosan el tanque de mi corazón vacío…es entonces cuando el pincel pisa el acelerador de mi nueva tela para abrirse paso por los caminos intrincados de la vida del arte en acción.