* * ¿Por qué olvidamos los sueños cuando nos despertamos? – Noticia Global

¿Por qué olvidamos los sueños cuando nos despertamos?

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Soñar algo y, al despertarse, no acordarse de qué era, es una de las situaciones con las que uno se habrá topado más de una vez en las mañanas. Supone una sensación agridulce pues, a pesar de que uno es consciente de haber estado soñando, ni puede recordar de qué trataba dicho sueño.

Aunque nadie niega lo incómodo de esta situación, hay buenas noticias. La primera es que es un hecho recurrente en todos los seres humanos, por lo que uno comparte ese sentimiento de frustración con la práctica totalidad de la humanidad; la segunda, que los científicos parecen haber encontrado el origen de este suceso, desvelando de esta manera el motivo por el que tiene lugar este incómodo hecho que atormenta a tanto en cuando los despertares de uno.

Pero no todo son buenas nuevas. La realidad es que, a pesar de que se sabe cuál es la respuesta de que esto suceda, poco hay que se pueda hacer para solucionarlo y que no ocurra. O, dicho de otro modo: uno –por norma general– seguirá sin poder recordar aquello con lo que ha estado soñando en el momento de levantarse, como ha estado ocurriendo hasta este momento.

La respuesta está en las neuronas

Ha sido un estudio publicado en eurekalert.org y realizado de manera conjunta entre investigadores norteamericanos y japoneses el que ha permitido, finalmente, arrojar algo de luz sobre este asunto, que ahora comienza a ofrecer unas repuestas buscadas durante largo tiempo. Más concretamente, estos resultados provienen de un experimento realizado con roedores, los cuales han permitido delimitar las posibles causas de la ausencia del recuerdo de los sueños una vez pasada la noche.

El director del Instituto nacional de Transtornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés), Thomas Kilduff, cuenta cómo han conseguido relacionar la presencia de las células MCH, que producen la hormona concentradora de la melanina, con la falta de recuerdos de sueños al despertar. Estas, según los análisis realizados, se encargan de eliminar la información poco trascental generada durante la fase REM del sueño, provocando que dichos recuerdos se ausenten de la memoria tras haber sido generados.

La fase REM esconde la clave

Dicha fase es la más común en la cual se originan los sueños, razón por la cual la mayoría de las veces uno no recuerda aquello con lo que ha soñado la noche anterior. Durante el periodo de descanso REM, que se origina poco después de que uno se haya dormido, la actividad cerebral asociada a las citadas neuronas alcanza sus puntos más altos.

En los ratos en los cuales se realizaron las pruebas, la supresión o activación de estas neuronas fueron determinantes a la hora de que los roedores conservasen la memoria. “Nuestros resultados sugieren que la activación de un grupo particular de neuronas durante la fase de sueño REM controla si el cerebro recuerda nueva información después de una buena noche de sueño”, ha afirmado Kilduff.

No todos los sueños se desvanecen

Aunque no acordarse de los sueños es algo habitual, no es algo que ocurra el cien por cien de las veces. En muchas ocasiones uno sí es capaz de acordarse de aquello que ha soñado, especialmente si estos han sido originados durante otra fase distinta a la REM, facilitando de esta manera que puedan ser almacenados en la mente y, por lo tanto, que permanezcan de cara al despertar.

Si esto es así y llegas a recordar completamente tu sueño con todo detalle, quizás te interese buscar el significado de tu visión onírica en www.xn--soar-hqa.com, una página web especialista en el análisis de sueño donde se pueden encontrar respuestas a los sueños más comunes. En un gran número de ocasiones, las personas tienen sueños recurrentes o muy parecidos, cada uno de ellos con un significado implícito.

Entender los sueños puede ser la clave para comprender muchas de las cosas que ocurren en el día a día, que le preocupan a uno y que se encuentran almacenadas en el subconsciente sin que uno lo sepa. En ellos se encuentra la respuesta a toda suerte de sucesos y de comportamientos de las personas. El quid de la cuestión se halla, claro está, en conseguir acordarse.

 

Fuente: Panorama